El marco operacional que estructura y orienta la ejecución y desarrollo de la BVS está basado en el trabajo cooperativo en red, que opera en tres dimensiones, diferentes entre sí e intrínsecamente relacionadas y complementares: las redes sociales, de contenidos y de ambientes aprendices e informados (AAI). La BVS es el espacio virtual para el cual estas tres dimensiones convergen resultando en una sola red. El sentido de red aquí utilizado se refiere a la estructura y forma que representa la dinámica de las interrelaciones establecidas entre las instituciones, personas, sistemas, información y conocimiento, que constituyen y transcurren cada una de esas dimensiones.

La red social es constituida por las instituciones públicas o privadas, organizaciones no gubernamentales e instancias del gobierno de gestión, investigación, educación, servicios en salud y profesionales que actúan en la BVS como productores – agentes de la producción de información y conocimiento, evidencia científica y técnica; intermediarios – profesionales de la información que actúan en las más diferentes instituciones de información y documentación tales como bibliotecas, archivos y centros de documentación; y usuarios, incluyendo los gestores, profesionales, investigadores, estudiantes y ciudadanos en el ejercicio de su derecho a la información y la salud.

La red social es factor crítico para la sostenibilidad de la BVS en el cumplimento de sus objetivos de proporcionar información científica y técnica en salud y de promover el intercambio de conocimiento en red. Los actores que constituyen esa red reorientan su actividad de producción y organización de la información y el conocimiento para un nuevo modelo de trabajo pautado en el compromiso de producción y de operación cooperativa en red de productos – las fuentes de información de la BVS, tales como colecciones de textos completos, de evidencias etc.; de servicios – expresados por los diferentes contextos de presentación de los productos, de acuerdo con las necesidades de información de los usuarios potenciales, por ejemplo, elección de los idiomas, búsquedas temáticas, fotocopias etc.; y eventos – representados por los flujos de información generados de forma puntual y dinámica en los encuentros, congresos, foros y otros canales de comunicación e intercambio de conocimiento.

Al formar parte de la BVS, las redes sociales de la salud fortalecen la visibilidad de su producción científica, aumentan la capacidad de ejercer sus prácticas de forma más informada y potencian la comunicación e intercambio de conocimiento entre sus pares.

Cuanto mayor sea el nivel de articulación y socialización de la red social, mayor será la capacidad de la BVS en actuar como espacio de convergencia y referencia de los productos, servicios y eventos de información en salud. El conjunto de todos eses productos, servicios y eventos forma las fuentes y promueve el flujo de información en salud conformando, por su vez, la dimensión de la red de contenidos de la BVS.

Una fuente de información es cualquier recurso que responda a una necesidad de información de los usuarios. En esa concepción la BVS amplia y enriquece las colecciones tradicionales de las bibliotecas, constituidas principalmente por los documentos bibliográficos, y agrega nuevos tipos de materiales para esas colecciones, como textos completos, evidencias, objetos de aprendizaje, noticias, espacios colaborativos, mecanismos de búsqueda, manuales, información factual como directorios de instituciones y eventos, entre otros.

Las instituciones que componen la red social de la BVS comparten la responsabilidad de producción y operación de la red de contenidos. La adopción del trabajo cooperativo en red es determinante para el aumento de la accesibilidad y visibilidad de la información científica en salud de la región.

Para que las instituciones y los contenidos sean estructurados y operados como redes cooperativas es necesario crear mecanismos que potencien y fortalezcan los vínculos y las relaciones de intercambio entre estos agentes. Los ambientes, tanto presenciales como remotos – eventos de capacitación, instituciones participantes de la BVS, espacios colaborativos virtuales, entre otros – son fortalecidos con funcionalidades y prácticas – publicación de noticias e informes, socialización de agendas y compartimiento de información organizacional – aumentando de forma continua y creciente su capacidad de aprendizaje. En la BVS, estos mecanismos constituyen la dimensión de la red de ambientes aprendices e informados (AAI).

Así, las instituciones e individuos que participan de la BVS, son estimulados a compartir información, experiencias y conocimiento para la solución de problemas y creación de procesos innovadores, explorando plenamente su capacidad de actuar como ambientes aprendices e informados. El aprendizaje y la participación social ayudan a crear las conexiones necesarias entre el saber y el hacer, los espacios colaborativos promueven acercamientos para contornar las diversas lagunas del conocimiento.

La dinámica del trabajo en red propuesta por la BVS en sintonía con el paradigma de Internet, posibilita nuevas formas de relaciones pautadas en la colaboración, caracterizándose como un recurso importante para las realizaciones colectivas. La fuerza de la BVS está en potenciar las interconexiones entre los nodos de las redes sociales, de contenidos y de ambientes aprendices e informados contribuyendo para la construcción colectiva de una identidad y un bien público y común.